¿Por qué es importante considerar la impresión como parte de la política de seguridad en una empresa?

El aumento de las amenazas en ciberseguridad ha obligado a empresas de distintos tamaños a implementar estrategias en sus servicios de impresión para minimizar riesgos. Una buena estrategia consiste en colaborar con un proveedor de servicios gestionados de impresión que pueda identificar vulnerabilidades y ocuparse de estos problemas.

servicios gestionados de impresion

La transformación digital está cambiando la forma en la que se comparten y se gestionan los documentos dentro de una empresa, al mismo tiempo que crece y se perfecciona la ciberdelincuencia, lo que aumenta la necesidad de asegurar que las estrategias de seguridad sean las adecuadas.

Dado que las impresoras acceden y gestionan la información, son vulnerables y, si no se sigue una estrategia de seguridad, pueden convertirse en el eslabón más débil de la empresa frente a amenazas cibernéticas. Según una encuesta realizada por el Instituto Ponemon a más de 2.000 profesionales internacionales en seguridad de TI, el 60% reconoce que es posible que se haya producido una brecha de datos relacionada con una impresora conectada a la red y la mayoría pronostica que se producirán otras relacionadas con impresoras conectadas de forma poco segura durante los próximos 12 meses.

Sin embargo, la mayoría de las empresas subestiman estas vulnerabilidades en sus estructuras de impresión. Solo el 44% de los CIO considera la impresión como parte de su política de seguridad, según el mismo estudio de Ponemon recogido por HP.

Las empresas suelen tener una media de seis usuarios por impresora y la mayoría de las que todavía se encuentran en el mercado no se pueden bloquear entre uso y uso como ocurre con los ordenadores y portátiles. Una estrategia de impresión optimizada bloquea las impresoras, limita los permisos administrativos, implementa pautas para los nombres de usuario y contraseñas y ofrece supervisión.

Existen ciertos aspectos que una empresa puede cuidar para minimizar estas vulnerabilidades en los equipos de impresión, como mantener el firmware actualizado, implementar procesos y documentación para que la seguridad sea coherente y ofrecer formación a sus empleados sobre concienciación de la seguridad en el entorno printing. La seguridad de impresión, al igual que la corporativa, es un proceso continuo.

Sin embargo, colaborar con proveedores de servicios gestionados de impresión que puedan encargarse de los detalles prácticos y ofrecer el nivel de seguridad necesario en base a su experiencia suele ser una buena opción. Un proveedor de servicios gestionados de impresión empezaría su estrategia con una evaluación de las vulnerabilidades, que se suelen reducir a cuatro factores principales:

• Tecnología obsoleta
• Incapacidad para implementar controles de seguridad
• Entornos de proveedores heterogéneos
• Entornos no gestionados de impresión

Además, se deben de plantear una serie de preguntas, como por ejemplo cuáles son las impresoras más adecuadas para el tipo de organización para la que se elabora la estrategia de seguridad, qué funciones de impresión necesita la empresa y si es posible que la red de impresoras siga creciendo. Sobre todo en pequeñas empresas, es posible que el equipo de TI no cuente con los recursos necesarios para gestionar problemas de impresión, lo que, a la larga, puede significar un coste mayor por gestionar los servicios de impresión de forma interna.